lunes, 15 de agosto de 2016

IDEA, PENSAMIENTO Y CREENCIA

A continuación, definiré estos tres conceptos que, lejos de ser sinónimos, ejercen una influencia directa en el logro de nuestros objetivos porque condicionan nuestros actos y, a menudo, el resultado de los mismos.


  • IDEA: algunas de las definiciones que proporciona la RAE son:
    • Primero y más obvio de los actos del entendimiento, que se limita al simple conocimiento de algo.
    • Imagen o representación que del objeto percibido queda en la mente.
    • Intención de hacer algo.
    • Concepto, opinión o juicio formado de alguien o algo.
    • Ocurrencia o manía.
Una idea, en un momento determinado, puede cambiar el curso de los acontecimientos. La                   expresión ¡Tengo una idea! está cargada de un contenido mental que auna la pericia y el                       pensamiento concreto en una dirección. De este modo, puede ser el comienzo de un negocio               próspero o de unos estudios que internarán a la persona en un rumbo determinante en su futuro           profesional.

Muchos cambios de rumbo en nuestras vidas comienzan con una decisión crucial que surgió de           una idea, de algo que imaginamos en un momento dado y que, una vez asumido, pudo ser aún             mejor o, por el contrario, muy diferente.

  • PENSAMIENTO: la RAE lo define como:
    • Conjunto de ideas propias de una persona, de una colectividad o de una época
    • Frase breve y de tono serio, que refleja una idea de carácter moral o doctrinal.
    • Propósito o intención.
Para mi, el pensamiento es el contenido mental integrado por aquellas opiniones, basadas en la           experiencia (o no) ajena o propia sobre una experiencia o circunstancia en particular. De este               modo, yo puedo pensar que esquiar es muy difícil porque los deportes al aire libre no me                     agradan o la nieve me parece peligrosa, sin que necesariamente lo haya practicado nunca y,                 probablemente, con ese pensamiento, no lo haga.

También establezco una diferencia entre pensar y ser pensad@. Es decir, cuando pienso, soy               consciente (o no) de lo que pasa por mi mente, es mi voluntad mental la que genera ese                       pensamiento de manera voluntaria y, en función de la profundidad que alcance, puede llegar a             ser un acto más o menos reflexivo. Por el contrario, hay ocasiones en las que una persona,                   circunstancia, hecho, etc. se "posa" en mi mente, como surgiendo de la nada, sin que de una                 manera consciente yo haya llamado a ese pensamiento. En ese caso, digo que estoy "siendo                 pensada" por esa otra persona, circunstancia o hecho y creo que esto tiene bastante que ver con           la comunicación telepática y la intuición.
  • CREENCIA: la RAE la define como:
    • Firme asentimiento y conformidad con algo.
    • Completo crédito que se presta a un hecho o noticia como seguros o ciertos.
    • Religión o doctrina.
Por tanto, podemos decir que las creencias están formadas por pensamientos arraigados y, en               ocasiones, integrantes del inconsciente colectivo. A menudo, incluyen adverbios de frecuencia             del tipo"siempre" o "nunca". Así, existen creencias generalizadas o personales como las que               siguen:
    • "Nunca encontraré un buen trabajo".
    • "Siempre me toca perder".
    • "Todos los hombres son iguales".
    • "Tengo mala suerte".
    • Y todas las que se nos ocurran...
Todas ellas van generando una serie de emociones cuya vibración se convierte en energía                     creadora de nuestra realidad, algo que explicaré con detenimiento más adelante.
Son complicadas de cambiar porque llevan todo un proceso automático aparejado que implica             nuestras posiciones en la vida, el entorno en el que vivimos, las personas que elegimos,...en fin,           todo aquello que resuena con ellas y que las confirma, lo cual también hace que se fortalezcan.


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