miércoles, 24 de agosto de 2016

MENTE CREATIVA, MENTE CREADORA

Llegad@s a este punto, podemos decir lo siguiente: Nuestros pensamientos crean. Y no se trata únicamente de crear nuestro autoconcepto, algo muy importante y crucial, sino de crear nuestra realidad, nuestro presente y también nuestro futuro, como consecuencia del mismo. Del pasado, aunque no podemos cambiar lo que ocurrió, sí podemos hacerlo de la concepción que nos quedó del hecho acaecido.

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Aunque no se trata de algo tan sencillo, simple o simplista como pensar en un momento dado "Soy el/la mejor", "Soy tont@", mantener este tipo de pensamientos (u otros) de manera constante (ya que, muchas veces, ni tan siquiera somos conscientes), es lo que va a formar una creencia sobre mi capacidad intelectual, mi belleza, mi éxito, mi cuerpo, mis relaciones, etc.

¿Y dónde van estos pensamientos mantenidos y persistentes y transformados en creencias sobre mi y sobre el mundo? Pues a un lugar denominado CAMPO CUÁNTICO que las recibe sin cuestionamiento y las proyecta en forma de experiencias para que seamos conscientes de ellas y podamos modificarlas pero, ¿qué hacemos a menudo? luchar contra ese reflejo, pretender cambiarlo, desear que desaparezca; en definitiva, negar su existencia, en lugar de mirarme, intentar descubrir qué me está mostrando, que aprendizaje trae su presencia para que pueda seguir evolucionando.

Es decir, mis pensamientos/creencias emiten una vibración energética creadora. Aquello que pienso, es lo que vivo; 
  • Si tengo pensamientos racistas, las experiencias con las personas extranjeras serán desagradables.
  • Si me siento fea y con complejo de inferioridad, cualquier persona a mi alrededor tendrá éxito.
  • Si tengo miedo al abandono, atraeré personas poco comprometidas y, a su vez, yo me convertiré en una persona abandonadora, como mecanismo de defensa inconsciente.
¿Por qué? Porque me lo creo e, inconscientemente, voy a buscar aquellas situaciones y personas en las que recrear la historia que he creado en mi mente, como un@ director@ de cine que ambienta las escenas previamente imaginadas con todos los elementos necesarios para transmitir al@ telespectador@ lo que desea.

De este modo, cada vez que vivamos una situación, especialmente si es repetida, que nos desagrade, debemos volver la vista hacia dentro e intentar encontrar el pensamiento/creencia/sentimiento que lo está alimentando y modificarlo.

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